EN | ES
En Gentl Supply confeccionamos nuestras camisas utilizando algodones y linos europeos de alta calidad. Dado que estas fibras naturales respiran y tienen una caída excepcional, merecen un enfoque de limpieza delicado y consciente. Los quitamanchas químicos agresivos o los lavados excesivos pueden debilitar las fibras naturales y desgastar los colores con el tiempo.
Aquí tienes nuestra guía para mantener tus camisas impecables, todo el año:
1. Los verdaderos culpables: Crema, crema solar y desodorante
Marcas de crema y/o de crema solar: Las cremas sin y con protectores solares contienen aceites, minerales y filtros UV que reaccionan con el agua y el tejido, creando cercos amarillentos y manchas grasosas. Deja siempre que la crema se absorba por completo en la piel durante 10-15 minutos antes de vestirte.
Manchas en las axilas: El amarilleo no lo causa solo el sudor, sino la reacción entre el aluminio de los desodorantes y las proteínas del cuerpo. Cambiar a un desodorante sin aluminio reduce drásticamente estas manchas.
2. Tratamiento localizado antes del lavado
Nunca pongas una camisa manchada directamente en la lavadora sin tratarla previamente:
El método delicado: Aplica una pequeña cantidad de jabón líquido de Marsella (o un detergente neutro suave) directamente sobre el cuello, los puños o las axilas secas. Frota suavemente el tejido contra sí mismo usando los dedos; jamás utilices un cepillo duro, ya que dañará la trama del algodón.
Blanqueado natural: Para camisas blancas, una pasta de agua tibia y bicarbonato de sodio aplicada sobre la mancha durante 20 minutos funciona a la perfección sin dañar las fibras con lejías o químicos agresivos. También puedes usar uno de los potenciadores de detergente Oxi de acuerdo con sus instrucciones de tratamiento de las manchas.
3. Lavado en frío y secado correcto
La temperatura importa: Lava tus camisas a un máximo de 30°C en un programa delicado y con un centrifugado bajo (400–600 RPM) para reducir las arrugas y aumentar la longevidad de la prenda.
Secado al aire: Seca siempre tus camisas en una percha de madera o acolchada, abrochando el primer botón para mantener la forma natural del cuello. Evita la luz solar directa e intensa en camisas oscuras o de lino para no perder la intensidad del color.
Dedicar unos minutos extra al cuidado de tus prendas garantiza que mantengan su ajuste, textura y elegancia temporada tras temporada.
¿Necesitas renovar tu armario? Descubre nuestra selección de tejidos para camisas a medida en nuestro estudio de Barcelona.